l'avenir ne se prévoit pas, il se prépare
el futuro no se "predice", se construye
(Maurice Blondel)
28 de febrero de 2010
23 de febrero de 2010

Eve rose (Ute Hadam)
El blanco y el rojo me recuerdan un bol de desayuno blanco con topos rojos.
Sólo con imaginarlo me llegan imprecisos sabores. Entonces se mezclaban vocales, colores y sabores con frecuencia. Sentía algo que aunque hacía fuerza por retener, se desvanecía siempre acompañado de un ligero mareo, de hormigueo en las piernas, de falta de aire, de..
Aún hoy lo siento algunas veces..
22 de febrero de 2010
21 de febrero de 2010
El espacio social deviene un espacio abstracto, el espacio del hormigón, por ejemplo. Este espacio tiene varias propiedades bien definidas, especialmente la de ser el espacio de la propiedad. Estas propiedades -que lo son particulares, en tanto que espacio- consisten en ser óptico y ser visual. No es un espacio sensorial que interesa al conjunto del cuerpo; es un espacio óptico, que entraña problemas de signos, de imágenes, que se dirige únicamente a los ojos. Con relación al cuerpo físico es un espacio metafórico, añadiéndole una propiedad interesante, la de ser fálico.
(Henri Lefebvre)
(Henri Lefebvre)
19 de febrero de 2010
..
hay esqueletos tan perfectos tirados por las calles
que pueden expresar de un solo trazo la forma de un cadáver
los ríos más inmensos del planeta
atraviesan la sed más angustiosa de la historia del hombre
hay muchos niños grises con grandes ojos negros
que no han visto la nieve todavía
y no conocen ni las naranjas
ni la risa
(Ángel González de la Aleja)
hay esqueletos tan perfectos tirados por las calles
que pueden expresar de un solo trazo la forma de un cadáver
los ríos más inmensos del planeta
atraviesan la sed más angustiosa de la historia del hombre
hay muchos niños grises con grandes ojos negros
que no han visto la nieve todavía
y no conocen ni las naranjas
ni la risa
(Ángel González de la Aleja)
9 de febrero de 2010
Un estudio de la Universidad de Aberdeen (Escocia) ha puesto de manifiesto que cuando más sucios están los cerdos, mayor es su inmunidad. Los cerdos sucios obtienen bacterias amigas que les ayudan a tener un sistema inmunológico más desarrollado.
Los animales criados en un ambiente aislado expresaban más genes involucrados en la respuesta inmune inflamatoria y en la síntesis del colesterol, mientras que los genes asociados con las células T se expresaban en los cerdos criados en el exterior.
Los resultados de esta investigación se han publicado en BCM Biology (Mulder, I. E. Et al. BMC Biol. 7, 79 (2009))
(Fuente: Agrodigital.com)
Los animales criados en un ambiente aislado expresaban más genes involucrados en la respuesta inmune inflamatoria y en la síntesis del colesterol, mientras que los genes asociados con las células T se expresaban en los cerdos criados en el exterior.
Los resultados de esta investigación se han publicado en BCM Biology (Mulder, I. E. Et al. BMC Biol. 7, 79 (2009))
(Fuente: Agrodigital.com)
7 de febrero de 2010
Estoy solo. En el descampado en el suelo, un cierre una tapa. La levanto y una escalera de caracol baja hacia el interior de la tierra. La escalera desciende girando hacia la izquierda. En la pared rocosa que me acompaña a la derecha, armarios altillos como los de una cocina. Están cerrados. Al pasar voy abriéndolos. Antes de abrir digo al azar y en voz alta lo que aparecerá. Y así es. Es un juego que no falla. En este armario he dicho que habría una paloma blanca. Y efectivamente al abrir sale volando y asustada una paloma blanca. Y ahora en este.. Una duda que no había tenido antes me asalta. Y si no acertara? Y si hubiera otro objeto? Abro y no, no he acertado. El color ha desaparecido. El sueño ahora es en blanco y negro. Al parecer las cosas son en la medida que nosotros decidimos que sean. Tengo la sensación de haber descubierto algo.
Con la terrible duda de las apariencias,
Con la incertidumbre, después de todo, de que estemos alucinados,
Que quizá la confianza y la esperanza, después de todo, son meras teorías,
Que quizá la identidad más allá de la tumba, después de todo, sólo es una bella fábula,
Quizá las cosas que yo percibo, los animales, plantas, hombres, montañas, las lucientes y floridas aguas,
Los cielos del día y de la noche, colores, densidades, formas, quizá estas cosas (lo son, sin duda) no sean más que simples apariencias, y lo real esté aún por ser conocido,
(¡Con cuánta frecuencia pienso que ellas, como dados, huyen confundiéndome y burlándose de mí!
Con cuánta frecuencia pienso que nada conozco, que ningún hombre conoce nada de ellas!),
Quizá pareciéndome que ellas son (ya que, sin duda, no hacen más que parecer) desde mi actual punto de vista, y podrían demostrarme (como al fin resultarían) que no son nada de lo que aparentan, o nada de cualquier modo, desde puntos de vista enteramente diferentes;
Para mí estas y otras cosas similares tienen una curiosa respuesta en mis amantes, mis amigos queridos,
Cuando el que amo viaja conmigo o permanece largo rato a mi lado asiéndome de la mano,
Cuando el aire sutil, impalpable, y el sentido que ni las palabras ni la razón expresan, nos circundan y penetran,
Entonces, abrumado por el peso de una inaudita e indecible sabiduría, yo me callo, y no pregunto nada,
No puedo formular la pregunta de las apariencias, o la de la identidad más allá de la tumba,
Pero, avanzo o hago alto indiferente, pues yo estoy satisfecho,
El que me tiene asido de la mano, está plenamente satisfecho de mí.
(Walt Whitman)
Con la incertidumbre, después de todo, de que estemos alucinados,
Que quizá la confianza y la esperanza, después de todo, son meras teorías,
Que quizá la identidad más allá de la tumba, después de todo, sólo es una bella fábula,
Quizá las cosas que yo percibo, los animales, plantas, hombres, montañas, las lucientes y floridas aguas,
Los cielos del día y de la noche, colores, densidades, formas, quizá estas cosas (lo son, sin duda) no sean más que simples apariencias, y lo real esté aún por ser conocido,
(¡Con cuánta frecuencia pienso que ellas, como dados, huyen confundiéndome y burlándose de mí!
Con cuánta frecuencia pienso que nada conozco, que ningún hombre conoce nada de ellas!),
Quizá pareciéndome que ellas son (ya que, sin duda, no hacen más que parecer) desde mi actual punto de vista, y podrían demostrarme (como al fin resultarían) que no son nada de lo que aparentan, o nada de cualquier modo, desde puntos de vista enteramente diferentes;
Para mí estas y otras cosas similares tienen una curiosa respuesta en mis amantes, mis amigos queridos,
Cuando el que amo viaja conmigo o permanece largo rato a mi lado asiéndome de la mano,
Cuando el aire sutil, impalpable, y el sentido que ni las palabras ni la razón expresan, nos circundan y penetran,
Entonces, abrumado por el peso de una inaudita e indecible sabiduría, yo me callo, y no pregunto nada,
No puedo formular la pregunta de las apariencias, o la de la identidad más allá de la tumba,
Pero, avanzo o hago alto indiferente, pues yo estoy satisfecho,
El que me tiene asido de la mano, está plenamente satisfecho de mí.
(Walt Whitman)
Siento mi vida a cada paso.
En un abrazo infinito mi cuerpo, mi yo y la tierra se han unido en un pacto de sangre y fuego.
Los monstruosos días en que los árboles no podían cantar y las mariposas amarillas no existían, han pasado.
Esta noche entre el sol y la luna semi-desnuda he visto a los chopos cantar desafiando al cemento; he visto miles de mariposas amarillas danzar majestuosamente con el sonido del viento seductor.
Y he visto un hombre entre la muchedumbre, como un héroe griego luchando contra la viscosidad nauseabunda de las masas.
Y allí estaba yo, sentada entre los cadáveres urbanos respirando aún, como un arbusto atrapado por la hiedra.
Fue un encuentro vital.
Las luces de neón y los monstruos de ladrillo avanzaban hacia nosotros; pero logramos huir con las manos unidas.
Y entre los escombros encontramos un ser que emanaba soledad y ternura.
Y los tres con nuestros corazones sonrientes corrimos entre la niebla y llegamos a un mundo de cantos nuevos, de risas, de papeles de colores.
El silencio amante nos invadió y quedamos allí eternamente entre el olvido y el amor para sentir nuestras vidas.
(M. J. M.)
En un abrazo infinito mi cuerpo, mi yo y la tierra se han unido en un pacto de sangre y fuego.
Los monstruosos días en que los árboles no podían cantar y las mariposas amarillas no existían, han pasado.
Esta noche entre el sol y la luna semi-desnuda he visto a los chopos cantar desafiando al cemento; he visto miles de mariposas amarillas danzar majestuosamente con el sonido del viento seductor.
Y he visto un hombre entre la muchedumbre, como un héroe griego luchando contra la viscosidad nauseabunda de las masas.
Y allí estaba yo, sentada entre los cadáveres urbanos respirando aún, como un arbusto atrapado por la hiedra.
Fue un encuentro vital.
Las luces de neón y los monstruos de ladrillo avanzaban hacia nosotros; pero logramos huir con las manos unidas.
Y entre los escombros encontramos un ser que emanaba soledad y ternura.
Y los tres con nuestros corazones sonrientes corrimos entre la niebla y llegamos a un mundo de cantos nuevos, de risas, de papeles de colores.
El silencio amante nos invadió y quedamos allí eternamente entre el olvido y el amor para sentir nuestras vidas.
(M. J. M.)
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