Estoy sentado y humedecido mecido por mis calores
y las aguas traspasan mis oídos traslúcidos
No aprenderé las palabras que me están rozando
ni desliaré mi lengua de debajo de mis pisadas
Pienso seguir así hasta que el agua se alce
hasta que mi piel desprendida deje sueltos los ríos

(Vicente Aleixandre)



20 de mayo de 2015


Misterio y melancolía de una calle, 1914 (Giorgio de Chirico)

El tiempo se desgrana mansamente
por la iglesia barroca y por la plaza,
mientras los chicos crecen,
se hacen hombres y escapan.


(José Antonio Labordeta)