Estoy sentado y humedecido mecido por mis calores
y las aguas traspasan mis oídos traslúcidos
No aprenderé las palabras que me están rozando
ni desliaré mi lengua de debajo de mis pisadas
Pienso seguir así hasta que el agua se alce
hasta que mi piel desprendida deje sueltos los ríos

(Vicente Aleixandre)



26 de agosto de 2015

"La máquina para vivir" se ha convertido en un potencialmente peligroso espacio psicopatológico, habitado por individuos mitad naturales y mitad protésicos que proyectan su mirada en las paredes mientras la casa los observa con una amenaza muda.
(Anthony Vidler)