Estoy sentado y humedecido mecido por mis calores
y las aguas traspasan mis oídos traslúcidos
No aprenderé las palabras que me están rozando
ni desliaré mi lengua de debajo de mis pisadas
Pienso seguir así hasta que el agua se alce
hasta que mi piel desprendida deje sueltos los ríos

(Vicente Aleixandre)



8 de abril de 2010

Abre la puerta y llora. Llora el viento que llega, el que llega
y se cae, el que se arrodilla y declama con el pecho los
latidos del árbol que no sabes, las ramas verdes que estás
sintiendo enlazarse a la cintura. Llora y canta. Amor
proclama su victoria en forma siempre, en forma de blancura,
no sudario de pájaro, ni yema de pez, ni espada ni seno vivo.
Sino dolor-pisada, dolor estampa y cobre, dolor de letras
sin sentido que escriben en el torso sus no-besos, ese zumo
de nube que está cayéndote en los ojos, incenciando la
zarza de tus pinchos, ahogando las burbujas que se rompen
una a una en el hondo misterio de tus pelos.

(Vicente Aleixandre)